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jueves, 10 de noviembre de 2016

"Calendario Rosa de mujeres que luchan contra el Cáncer de Mama"

Cada vez se llama menos por teléfono, a no ser que sea para recordarte que tienes que hacer una revisión del gas, o si quieres contratar un seguro de hogar. Por eso usamos los Whatsapps, cada vez más conseguido. Y el que creo que ha sido uno de los mejores inventos de la segunda década de este siglo XXI. 
Por el mes de febrero, un mes con unas temperaturas que invitaban a ir en mangas de camisa, cuando recibí un mensaje de una amiga a la que habia perdido la pista. Chiki Anarte, me necesitaba para un proyecto.

Nos llamamos por teléfono, quedamos y me dijo que contaba conmigo para hacer el calendario de la ASAMMA, Asociación de Mujeres Operadas de Cáncer de Mama, las del lazo rosa, las luchadoras, las que tienen que lidiar con sesiones de quimioterapia, radioterapia, operaciones, revisiones y un rosario que las acompañará el resto de sus días. Uno de los tumores malignos  peores que existen y que también pueden padecer los hombres, en un bajo porcentaje.

Yo dije que si, pero desde ese momento que  me comprometí con estas luchadoras, el escalofrío de la responsabilidad y el respeto recorrió mi espalda. Fuí a la asociación, tuvimos una pequeña toma de contacto,  con la realidad al fin a al cabo y enseguida me enganché al proyecto. Me enseñaron calendarios de otros años y rapidamente, supe que tenia que dejar mi sello en la fotografías, mi impronta, mi manera de ver la fotografía y mandar un mensaje de  esperanza, la unión que hace la fuerza, la alegría y la actitud positiva ante la enfermedad.

Nos pusimos a trabajar sobre las actividades de la asociación,  con un guión elaborado por la psicóloga de la asociación, pero que yo tenia muy claro que las reglas están para saltarlas y que si yo no estaba cómodo haciendo mi trabajo, "mis modelos" no lo iban a estar. Con ese guión y mi forma de entender la fotografía y como yo creo que hay que tratar a las personas que están delante del objetivo de mi cámara,  me puse  a hacer fotos. A hacer sesiones. Como yo creía que tenía que hacerlo, plasmando lo que quería plasmar, a mi manera y sin imposiciones, aunque con disciplina. Porque no hay nada peor que decirle a un fotógrafo con espíritu libre como yo, lo que debe hacer y como debe hacerlo.

Foto: Javier Cebreros
Hicimos sesiones en una cabina donde se hacen Tatoo en los pechos operados, en un gimnasio donde practican el Sincrobox, en las consultas de Oncología del Materno, Mamografía, Quimioterapia, pude fotografiar desde una sesión de Reiki, un desfile de bañadores,  a una sesión de fisioterapia, pasando por juntar a familiares y mujeres operadas y pasar una tarde estupenda de fotografía "dibujando" el lazo famoso, con ellas, guapas, con gafas de sol y su camiseta rosa. Allí las hice de saltar de que fuesen ellas mismas ante la cámara, que es la única forma de que un trabajo de estas características, salga adelante. Y salió, salió aunque reconozco que estuve a punto de abandonar, pero mi orgullo, si, ese pecado capital, sacó al fotógrafo rebelde que llevo dentro, respetuoso y discreto, pero rebelde.

Pero no abandoné, el orgullo también tiene su cara positiva y me hizo decirme a mi mismo, adelante hazlo por ellas, es una labor que puede que tenga sus consecuencias positivas para ellas y para ti, Javi. Efectivamente, aprendí mucho de ellas, de su alegría de sus ganas de vivir, de lo luchadoras que son, de ese espíritu que les hace más fuertes día a día, de esa manera de enfrentarse a una enfermedad que hace unos años podía matar y que gracias a los tratamientos, a la especialización de los profesionales, ha reducido el indice de mortalidad a un porcentaje muy, muy bajo.

Y se presentó a los medios, prensa digital, televisión local y redes sociales. El "el parto", como yo le llamo, fué con dolor, sin epidural, y el "niño", bonito y simpaticote, y esperemos que sea un aliado en la lucha contra el Cáncer.

 Hasta nos hicimos selfies, que también tienen su significado, y nació la "terapia fotográfica", porque no he visto personas con más ganas de pasárselo bien haciéndose fotos. Y más personas con ganas de verse reflejadas en instantaneas, después del calvario que han tenido que padecer.

@jcebreros20

"No hieras a la mujer ni con el pétalo de una rosa...."



domingo, 24 de abril de 2016

Málaga es volatera y ambidiestra.



Málaga, nuestra Málaga, es a veces esa ciudad que se queda mirando el dedo que apunta a la luna, incluso llega a chupárselo, como si de un chupete se tratase. Ese chupete que calma su ansiedad o sus rabietas.

Termina la Semana Santa, sigue con el Malaga Crea y continua con el Festival de Cine, no seré yo el que hable de una semana a tope de eventos, ruedas de prensa, sesiones de fotos, paseillos por la alfombra roja, personajes consagrados del cine y personajillos. Porque de todo hay en la viña del Señor. 

No seré yo quien hable de un festival donde por mucho que se distribuya la alfombra roja, veremos siempre las mismas fotos, de los auténticos protagonista de esta fiesta del cine y la serie de televisión, los fans. Esos que tanto juego dan a la prensa con sus caras histriónicas, buscando el selfie con el guaperas de turno.

Un año más acreditado, con una tarjeta de PVC, colgada al cuello, con una cinta blanca con propaganda de una lujosa marca de coches.

Desde que se inventaron los selfies, se inventó la foto recurso para la prensa. Pongamos por caso a Mario Casas, rodeado de chicas de caras quemadas por el sol y con su teléfono de ultima generación, regalo de Reyes,  inmortalizarse con los actores, emergentes pero guapos. Si Paul Newman, pasease por esa alfombra.....algunas no lo conocerían.

Pero Málaga es así, volatera, como diría mi padre. Lo mismo espera horas para ver al Cautivo por el Puente de la Aurora, que le dice guapo al a Ntro. Padre Jesús de la Columna (Gitanos) que a Mario Casas, da igual, es el mismo público y no me cansaré de repetir que es soberano y el que manda. No Piti, no, el maestro de ceremonias del Festival de Cine es el público, sin ellos sería distinto. Trátenlos bien: agua y protección solar, la mayoría menores.

Una Málaga volatera, que vió pasar un penitente del rock por la Cochera Cabaret, esa recoleta pero acogedora sala de conciertos y otros eventos, muy cerquita de la Térmica. El penitente del rock, es zocato. Toca la guitarra, canta, compone, se arranca por algún palo del flamenco y escribe artículos de opinión. Es afable, humilde y la guitarra zurda son su pico y pala. El sábado presentó Acto de Fe su particular "parto de la burra" porque este disco ha sido trabajo, trabajo y trabajo.

Se metió a su público en el bolsillo, y se dejó el pellejo en el escenario. Un grande, con un corazón enorme.  Virtuosos de las seis cuerdas zurdas, que prestan su talento para que el  para que el rock no muera. Muchos de los grandes estarían orgullosos de él, desde Ariel Rot, Joaquín Sabina y si me lo permiten el mismísimo Jimmy Hendrix. Y es que hay mucho rock and roll, mucha ilusión en estos obreros de la música, como el Zurdo y que dure muchos años.

La Málaga ambidiestra, que lo mismo grita histérica a un personaje de serie de televisión, mientras va a un local a escuchar música de la buena. O pasea por la pasarela del Málaga Crea, diseños que no se cree ni él. Rollito provocación que no falte y como diría el chulesco de turno "que hablen de mi aunque sea mal" eso vende, compartiendo fotos en Facebook, que son gratis (el cogerlas, no hacerlas).

 O se pone una camiseta y una faja lumbar para salir en el submarino de la Esperanza. 
Existen dos "Málagas", la que está al sol y la que está a la sombra, la que madruga y la que trasnocha, la que es creativa y la que se nutre de la que creación de los demás. La de masas y la independiente, la auténtica y la de postureo. La del Rock del bueno y la enlatada. La de los grandes Auditorios y la de los locales. La del jet y la del bus. La de la provocación y la de la emoción, la humilde y la que mira por encima del hombro.

Málaga siempre Málaga, buscando su identidad algunos y siendo ellos mismos otros. Menos mal que la Cerveza Victoria una de nuestras señas de identidad vuelve a Málaga.