domingo, 12 de junio de 2016

"Málaga una ciudad abierta al mar y al radicalismo Islámico"

Málaga, una ciudad abierta al mar. Siempre se ha dicho que una ciudad abierta al mar lleva en sus genes la impronta de la amabilidad y la hospitalidad. En Málaga solemos ser así. Abiertos, amables y hospitalarios y algún adjetivo más que lleva el escudo de la ciudad. Alguno que añadiría y por supuesto, todos los traduciría a varios idiomas, incluido el árabe.

Pero Málaga es despistada y no se entera de lo que va la cosa a fecha de 12 de Junio de 2016, más interesada, por las pasarelas de moda, y por mostrar su lado más vanidoso y superficial que su lado más inteligente: Terrazas, el terraceo, los concursos de belleza, las pasarelas que empiezan o terminan por Fashion, donde invitamos, a personaje como a una paisana, mediática y un poco trasnochada, que a su edad le ha dado por "diseñar" zapatos, en vez de alpargatas para no destrozarse los "juanetes", perdón quise decir Hallus valgus. O lo que es peor, todo un catalogo de chicas y chicos, pidiendo votos por redes sociales. A la vista de unos expertos en redes sociales de la Yihad.

La Málaga catetoide, que le pide autógrafos a una señora o un señor que va con asistente a la Playa de Acacias y se cree la mismísima Olivia de Havilland,  me  dice que libros tiene en su biblioteca o que le preocupa realmente. Ésto es  la Málaga del selfie y el postureo y de la narrativa de la vida propia y ajena en redes sociales, que nada tiene que ver con los títulos de su escudo, que no son un adorno precisamente.

Málaga, la acomplejada y a su vez la del complejo de superioridad, que se chupa el dedo que apunta a la luna y sin reparos, es capaz de convertir una noticia local en internacional, de condenar a una persona o indultarlo, como si fuese Jesús el Rico. La Málaga de tertulias con palillo de dientes en la boca y tercios de San Miguel.

Perdón por haber nombrado a Jesús el Rico, es que hay personas, a las que la Semana Santa le molesta, si pudiesen la quitarían del calendario, por el ruido que supone. Pero no renunciarían al "puentazo" de Semana Santa.

Málaga, una ciudad donde hablar de radicalización de ciertos sectores practicantes del Islam, convirtiendose en Yihadistas, es sinónimo de que te tomen por un lunático o te digan que "eso está muy lejos". En fin. 

Está bien que exista esa Málaga fashion victim, que con su postureo desvíe la atención hacia el glamour y la industria de la moda aquí en esta ciudad. No está mal. Fomenta el consumo, el turismo y le da caché a nuestra ciudad. Pero es muy importante que saber que el vecino que se mudó al piso de estudiantes, ese tan simpático, puede ser una célula yihadista, una bestia que es capaz de inmolarse en plena calle Larios, durante la celebración de una ambiciosa Pasarela de más de 300 metros, si, son capaces de eso y de más. O que tu hija, o tu hermana, pasa horas con el Whatsapp, recibiendo "catequésis" por parte de unos terroristas expertos en Redes Sociales. No todo es "happy" no. Existen problemas en el "subsuelo de la Málaga Cool"

Se trata de estar prevenidos, de estar informados, de estar preparados, ante una amenaza que es real. Que sepamos reaccionar, ahora que estamos en campaña por segunda vez, que sepamos que votar. No nos engañemos con ponernos morados, nos podemos poner rojos si salen partidos seudopacifistas.

Me gustaría que en un futuro, le pongamos otro título más al escudo de Málaga, "la primera en España en lucha contra el Terrorismo".

*Para saber más: http://www.diariosur.es/malaga/201606/12/cara-femenina-yihad-20160612001951.html

@jcebreros20





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