sábado, 8 de octubre de 2016

"La Aldea Global del sentido común"

Después de un paréntesis obligado en la andadura de las Crónicas del Monigote y de su necesaria periodicidad, aquí estamos, intentando dar un punto de vista distinto.

El otro día leí una frase, de esas que colgamos en Facebook, que no era filosofía de saldo, "las personas tenemos relojes, pero no tenemos tiempo". Y a veces, me convierto en una de esas personas que lleva smartwatch, pero que le falta tiempo, que dicho sea de paso, perdemos en bichear Internet y no hacer lo que realmente es productivo, en el fondo analizando nuestro comportamiento, en lo que realmente nos gusta y nos vendría bien hacer, ya que la lógica respuesta a ese comportamiento, perdiendo el tiempo en bichear, sería el autoculparnos.

Pero yendo al grano, han pasado muchas cosas en este tiempo, desde que en España no tenemos gobierno desde hace 300 dias, porque a mi entender no hay clase política, me refiero a clase, a saber estar y un poquito de inteligencia emocional, para entenderse y hacerse entender. Para gobernar un país, que es destino turístico, empresarial y referente mundial y Málaga por extensión.

Ayer mientras disfrutaba y hacia una fotos de un desfile de varias diseñadoras marroquíes de Kaftan  en La Térmica, en Málaga, ese espacio referente para el arte independiente, se escrutaba los votos de las elecciones legislativas en Marruecos, donde ganaba el PJD, un partido Islamista. Que tiene que ver todo esto, primero que todavía no nos hemos enterado que vivimos en una Aldea Global, donde lo que ocurre en Estados Unidos o Marruecos, tiene consecuencias en Europa, en España, y por consiguiente en el mundo, (mundial)

Volviendo al Kaftan, esa prenda elegante, de fiesta, que no desentonaría nada en una invitada, o incluso en una madrina de una boda religiosa o civil, y que puede ser tendencia. Puede acercarnos al país vecino, puede dar dignidad a la mujer, que no es solamente dos pechos y un trasero subido en unos tacones y puede que vuelva la elegancia de esa mujer, aunque moderna, no tenga que enseñar carnes para ser feliz, para su autovaloración positiva y para el "aquí estoy yo". Pero quién reivindica el kaftan, reivindica la moda occidental, pero bien entendida, siempre dignificando a la mujer.

Me comenta alguna modelo que desfiló en la Pasarela Larios, que algunos trajes con transparencias, para regocijo de algún diseñador, que sirvió para echar carnaza al populacho, les hizo sentirse abochornadas y eso que quizás cobrasen por ese trabajo. Una modelo es una mujer y no un trozo de carne, que se sube en unos tacones, en este caso para pasear el "diseño" de algún diseñador con ganas de provocar. Una vergüenza.

Y Marruecos, más cerca de España, al menos eso es lo que todos queremos, vivir en paz y en armonía con nuestros vecinos, reirnos con sus alegrías y llorar con sus penas, como hermanos. Que podamos exportar moda e importar moda, que intercambiemos esa cultura que tanto hace falta. Cultura y punto. Sentido común y un poquito de respeto.

@jcebreros20






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